¿Cómo puedes optimizar la gestión de las existencias de tu almacén utilizando el método LIFO? Esta estrategia logística consiste en retirar primero los productos introducidos más recientemente. En este artículo, descubrirás la diferencia entre LIFO y FIFO, los tipos de productos adecuados, las ventajas logísticas del almacenamiento por acumulación, los límites contables del método LIFO en Francia y, sobre todo, cómo se puede utilizar un SGA como Shippingbo para automatizar su aplicación, garantizando al mismo tiempo la trazabilidad, la fiabilidad y la productividad.

El método LIFO (Last In, First Out) es una estrategia de gestión de inventarios que consiste en dar prioridad a la salida de los productos de entrada más reciente. En logística, es lo contrario del método FIFO (First In, First Out), más conocido por su gestión de productos perecederos. Comprender la diferencia entre los métodos LIFO y FIFO es esencial para optimizar el almacenamiento, elegir las herramientas adecuadas y cumplir las normas contables.

Este artículo explica cuándo debe utilizarse el sistema LIFO, para qué tipos de productos, cuáles son sus ventajas y desventajas logísticas, por qué está prohibido a efectos contables en Francia, y cómo un SGA como Shippingbo para configurarlo con precisión en el almacén.

LIFO: definición y distinción crucial del método FIFO

Definición del método LIFO

El método LIFO (Last In, First Out) es un principio de gestión de existencias que consiste en elegir primero los productos almacenados más recientemente. En francés, significa “último en entrar, primero en salir”. Es lo contrario del método FIFO (First In, First Out), en el que se retiran primero los productos más antiguos.

Esta distinción es esencial para los gestores logísticos y los minoristas electrónicos, ya que tiene un impacto directo en la rotación de existencias, la gestión de la caducidad de los productos y la valoración contable de las mercancías.

Última entrada, primera salida (LIFO): el principio básico

Aplicando el método de Última Entrada, Primera Salida, se retiran primero las unidades más recientes de un lote. Esta estrategia se utiliza con frecuencia cuando resulta más práctico, rápido o lógico acceder a los últimos palés almacenados, sobre todo en zonas de almacenamiento por acumulación, donde las mercancías están apiladas sin que sea fácil acceder a cada unidad.

En logística, este método suele ser un comportamiento espontáneo de los operadores sobre el terreno, ya que favorece la eficacia de los flujos de entrada y salida.

LIFO vs FIFO: cuál elegir en la logística del comercio electrónico

La diferencia entre el FIFO y LIFO depende de la naturaleza de los productos almacenados y de la estrategia de almacenamiento. Para los productos con una vida útil corta (alimentos, cosméticos), el método FIFO es esencial para limitar las pérdidas. En cambio, el método LIFO es la elección natural para productos no perecederos u homogéneos, como ladrillos, materiales de construcción o ciertos artículos B2B de lenta rotación.

Aquí tienes una tabla comparativa que te ayudará a elegir el método más adecuado para tu logística de comercio electrónico:

CriteriosMétodo LIFOMétodo FIFO
Orden de salidaEl último en entrar, el primero en salirPrimero en entrar, primero en salir
Tipo de producto idealProductos no perecederos y homogéneosProductos perecederos, sensibles al tiempo
Complejidad logísticaLógica débil y natural para operadoresMás riguroso, requiere un seguimiento preciso
Riesgo de obsolescenciaElevado si no se controlan las existencias antiguasBaja, si se gestiona bien
Tipo de estantería utilizadaAcumulación (Drive-in, Push-back)Acceso directo (bastidor de flujo, bastidor FIFO)
Optimizar el espacioMuy buena densidadBueno, pero menos compacto
Frecuencia de rotaciónBajo a moderadoAlta
Cumplimiento contableProhibido para la valoración de accionesConforme a las NIIF y a los PCGA franceses

LIFO en logística: ventajas, inconvenientes y productos adecuados

El método LIFO forma parte de un enfoque de gestión optimizada, sobre todo en entornos donde el espacio es escaso o donde hay flujos constantes. También responde a las necesidades de las empresas en rápido crecimiento que buscan soluciones logísticas capaces de soportar su escalabilidad sin aumentar los costes ni complicar las operaciones.

La utilización del método LIFO no sigue una lógica universal, sino que responde a necesidades muy concretas. Su adopción depende sobre todo del tipo de mercancías almacenadas, de su frecuencia de rotación y de las limitaciones de disposición del almacén.

Productos para los que LIFO es una regla lógica

El método LIFO es especialmente pertinente para productos no perecederos o con bajo riesgo de obsolescencia, es decir, mercancías cuya vida útil no se ve afectada por el tiempo de almacenamiento. También es adecuado para productos homogéneos, apilables y poco sensibles a las variaciones de lotes o series. Algunos ejemplos típicos son :

  • Equipos industriales: piezas de recambio, componentes mecánicos, utillaje
  • Materiales de construcción: ladrillos, cemento, tejas, cartón yeso, madera
  • Productos a granel o granulados: carbón, arena, grava, áridos

Lo que tienen en común estos productos es que son masivos, pesados o voluminosos, y no requieren un seguimiento preciso de su fecha de entrada. A menudo se almacenan por acumulación, sin distinción de lotes, en zonas de alta densidad o en un almacén dedicado a un tipo de producto poco sensible a la fecha de entrada.

Para los minoristas electrónicos B2B, mayoristas o distribuidores especializados en suministros para la construcción, la industria o los profesionales, la gestión de entradas y salidas LIFO ofrece una ventaja clave: simplifica la manipulación y los movimientos internos. Los operarios pueden acceder a los últimos palés introducidos sin tener que mover los más antiguos, reduciendo el tiempo de preparación, los errores y el desgaste del material.

La ventaja logística: optimizar el espacio de almacenamiento

Las estanterías LIFO, sobre todo mediante sistemas Drive-in o Push-back, están diseñadas para el almacenamiento por acumulación. En un sistema Drive-in, las paletas se introducen una detrás de otra sobre raíles, sin pasillos intermedios, lo que ahorra una cantidad significativa de espacio. El Push-back, en cambio, funciona según el principio de una vía inclinada o de carros móviles: cada nueva paleta empuja a la anterior hacia el fondo, y la última entrada es la primera en retirarse.

Este tipo de estantería es ideal para productos de movimiento lento y ofrece varias ventajas clave:

  • Reduce el número de pasillos necesarios, aumentando la capacidad total de almacenamiento del almacén;
  • Proporciona un acceso rápido a las últimas unidades introducidas, reduciendo el tiempo de picking y la distancia recorrida;
  • Puede adaptarse a entornos donde el espacio es limitado o donde hay un gran volumen de E/S en un número reducido de referencias.

Por tanto, este método de almacenamiento favorece naturalmente la optimización de las existencias en los almacenes donde se da prioridad a la densidad de almacenamiento más que a la rotación de mercancías, como en las plataformas logísticas B2B, industriales o centralizadas.

Un estudio de Trebley Logistics demuestra que los sistemas Drive-in y Push-back optimizan hasta un 75% más de espacio en los almacenes LIFO (2025).

Riesgos logísticos: existencias inactivas y obsolescencia

Mal aplicada, la estrategia de almacenamiento LIFO puede hacer que ciertas referencias se olviden progresivamente, almacenándose al fondo del pasillo o en zonas poco accesibles. Estas unidades, apiladas detrás de las más recientes, acaban por no ser recogidas, generando stock latente. Con el tiempo, estos productos pueden quedar obsoletos, ya sea por un cambio de gama, una variación de la demanda o la caducidad comercial.

Este fenómeno representa un coste oculto para el minorista electrónico, al inmovilizar capital en referencias no vendidas, saturar el espacio de almacenamiento disponible y aumentar el riesgo de pérdidas en productos que no pueden venderse. Es una pérdida de oportunidades, tanto financieras como operativas.

Para anticiparse a estos riesgos, es crucial vigilar muy de cerca los artículos de baja rotación. Esto significa establecer indicadores del tiempo medio de almacenamiento, umbrales de alerta para determinadas familias de productos y revisiones periódicas para identificar las zonas de acumulación. Actuando a tiempo, es posible desencadenar operaciones de desabastecimiento, descuento o destrucción.

Sin estos sistemas, el LIFO puede volverse rápidamente contraproducente. Un buen SGA, como el de Shippingbo, puede automatizar estos controles y evitar cualquier desviación en la gestión de las existencias.

La prohibición de la contabilidad LIFO en Francia: lo que deben saber los minoristas electrónicos

Método logístico LIFO

Aunque el método LIFO es perfectamente legítimo desde el punto de vista logístico, su uso está formalmente prohibido desde el punto de vista contable en Francia. Esta prohibición, que a menudo se ignora o se malinterpreta, obliga a los comerciantes electrónicos a distinguir claramente entre las prácticas de gestión física de las existencias y la valoración financiera de las mismas.

El marco jurídico y las NIIF

En Francia, el uso de la valoración de existencias LIFO está formalmente prohibido en contabilidad, tanto en las empresas sujetas al plan general contable como en las que se rigen por las NIIF. Esta prohibición se basa en un principio fundamental: la valoración de las existencias debe reflejar la imagen fiel del patrimonio de la empresa. El sistema LIFO tiende a infravalorar artificialmente el valor de las existencias que permanecen en los almacenes, ya que las unidades más antiguas (y a menudo menos caras) permanecen allí.

En periodos de inflación, por ejemplo, el método LIFO hace que se saquen primero los artículos más caros, lo que aumenta el coste de las ventas y reduce artificialmente el resultado neto. Por tanto, esta práctica puede distorsionar las comparaciones entre empresas y comprometer la transparencia financiera. Por este motivo, es necesario utilizar métodos como el FIFO o el CUMP (coste unitario medio ponderado), ya que ofrecen una visión más estable y representativa del valor de los bienes almacenados.

Esta prohibición del método LIFO en la contabilidad significa que las empresas deben distinguir claramente entre los métodos operativos de almacenamiento (LIFO/FIFO) y los métodos contables de valoración. Una buena comunicación entre los equipos de logística y finanzas es esencial para garantizar la coherencia de los datos y los balances.

Adaptar la gestión: logística LIFO, valoración FIFO o CUMP

Aunque el LIFO está prohibido a efectos contables, es perfectamente aceptable en logística. Por tanto, es perfectamente posible adoptar un método de almacenamiento basado en la acumulación en el almacén, valorando las existencias de forma diferente a efectos contables.

Éstas son las mejores prácticas a seguir:

  • Sincronizar los datos logísticos y contables para garantizar la coherencia del inventario
  • Utiliza un SGA capaz de gestionar los flujos logísticos según múltiples reglas (LIFO, FIFO, CUMP)
  • Establece alertas de tiempo de almacenamiento para evitar la acumulación de productos obsoletos

Cómo gestiona un SGA como Shippingbo la regla de picking LIFO

Aunque el método LIFO pueda parecer intuitivo sobre el terreno, su aplicación efectiva requiere un control preciso de las reglas de picking. Sin un sistema adecuado, el riesgo de errores o incoherencias aumenta rápidamente. Aquí es donde entra en juego un SGA avanzado como Shippingbo, que permite una personalización precisa y automatizada de la estrategia logística.

Establecer reglas de adeudo directo por tipo de producto o zona

El SGA de Shippingbo permite configurar con precisión las reglas de picking logístico en función de las familias de productos, las zonas de almacenamiento o los métodos de picking. Gracias a esta granularidad, cada segmento del almacén puede aplicar una lógica de rotación diferente (LIFO, FIFO, CUMP), según el tipo de producto, la frecuencia con que se recoge o su valor.

Esta capacidad de adaptar las reglas a cada caso de uso supone una flexibilidad total en la estrategia de rotación, incluso en un almacén multiproducto o multicliente. Al centralizar estos parámetros en el SGA, Shippingbo evita el error humano, armoniza las prácticas operativas y garantiza una ejecución logística fluida, en línea con los requisitos de campo y los imperativos empresariales.

Ayuda a la recogida guiada: garantizar el cumplimiento de las normas sobre el terreno

Sobre el terreno, los operarios suelen adoptar instintivamente el método LIFO, ya que les permite retirar rápidamente las últimas paletas colocadas en la parte delantera de los pasillos o las más accesibles. Esta lógica, aunque natural, no siempre es adecuada: puede provocar una mala rotación de los productos, errores de picking o el incumplimiento de los requisitos específicos vinculados a determinadas referencias sensibles.

Para evitar este tipo de desviaciones,la eficacia logística se basa en un SGA inteligente como Shippingbo, capaz de controlar el picking guiando a los operarios paso a paso. Gracias a las instrucciones detalladas de picking, las pantallas visuales de localización y los itinerarios optimizados, los equipos de campo saben exactamente qué recoger, dónde y en qué orden, respetando estrictamente las reglas definidas para cada producto. Esto ayuda a asegurar los flujos, aumentar la productividad y reducir los errores, incluso en periodos de mucho trabajo o con personal temporal.

Trazabilidad y alertas para evitar la acumulación de existencias antiguas

El SGA de Shippingbo incorpora un sistema avanzado de trazabilidad capaz de seguir en tiempo real el historial de cada unidad logística: fecha de entrada, ubicación, duración del almacenamiento, movimientos realizados, etc. Esta completa visibilidad permite detectar anomalías como laacumulación excesiva de productos antiguos, referencias olvidadas o discrepancias de rotación entre zonas o familias de productos.

Cuando se alcanza un umbral crítico, se activan automáticamente alertas inteligentes que permiten a los equipos reaccionar rápidamente: ajustando las reglas de picking, activando campañas de desalmacenamiento o reorganizando las existencias. Este nivel de control garantiza que el LIFO pueda implantarse en el almacén sin riesgos, incluso en entornos complejos o de gran volumen.

Combinando el control automatizado y la supervisión humana, Shippingbo ofrece una solución que garantiza flujos seguros, inventarios fiables y rendimiento logístico a largo plazo.

Adopta una estrategia de almacenamiento inteligente con Shippingbo

El método LIFO es una estrategia logística pertinente cuando se gestionan productos no perecederos, homogéneos, voluminosos o de lenta rotación. Maximiza la capacidad de almacenamiento, simplifica los flujos de entrada y salida y reduce la manipulación innecesaria en el almacén. Pero, como cualquier estrategia, debe gestionarse adecuadamente para evitar las trampas del stock inactivo, la obsolescencia, los desajustes contables y los errores de ejecución sobre el terreno.

Aquí es precisamente donde Shippingbo marca la diferencia.

Gracias a su SGA avanzado, Shippingbo puede configurar con precisión las reglas de picking (LIFO, FIFO u otras) según la naturaleza de los productos, las zonas de almacenamiento o la lógica empresarial. Garantiza la correcta aplicación de las instrucciones mediante la guía inteligente del operario, una trazabilidad completa y alertas proactivas para evitar errores o acumulaciones no deseadas. Todo ello en un entorno unificado, controlable y personalizable.

Pero Shippingbo va más allá de un simple SGA. Su paquete de software todo en uno también incluye :

  • A OMS (Sistema de Gestión de Pedidos) para centralizar los pedidos multicanal y sincronizar los niveles de existencias en tiempo real.
  • A TMS (Sistema de Gestión del Transporte) para automatizar los envíos, seleccionar el transportista óptimo y garantizar un seguimiento fluido de las entregas.

Combinando estos componentes básicos, Shippingbo ofrece una visión unificada y de alto rendimiento de la logística del comercio electrónico.

Tanto si eres un minorista electrónico B2B, un proveedor logístico o un distribuidor, Shippingbo te permite recuperar el control total sobre tu estrategia de almacenamiento, al tiempo que mejoras la eficacia, la visibilidad y la rentabilidad.

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FAQ – Método LIFO en logística

FAQ (con datos estructurados)

No, el método LIFO (Last In, First Out) está prohibido para la valoración contable de las existencias según las NIIF y el plan contable francés. Las empresas deben utilizar los métodos FIFO (primera entrada, primera salida) o CUMP (coste unitario medio ponderado), que proporcionan una representación más exacta del valor de las existencias.

El sistema LIFO es adecuado para productos no perecederos, homogéneos, a menudo pesados o voluminosos, y con poca rotación. Esto incluye, por ejemplo, materiales de construcción (ladrillos, cemento, madera), áridos (arena, grava) o componentes industriales. Estos productos pueden almacenarse por acumulación sin que ello afecte a su valor o calidad.

Se puede utilizar un SGA (Sistema de Gestión de Almacenes) para definir reglas de picking personalizadas por familia de productos o zona. En modo LIFO, el sistema guía automáticamente al recolector a la ubicación más reciente, evitando errores manuales y garantizando la coherencia del método sobre el terreno.

  • LIFO (Last In, First Out): el último elemento almacenado es el primero que se elimina.
  • FIFO (First In, First Out): el primer artículo almacenado es el primero en salir – recomendado para productos con una vida útil limitada.
  • FEFO (First Expired, First Out): se saca primero el artículo con la fecha de caducidad más temprana -utilizado para alimentos, cosméticos o salud-.

Glosario

LIFO (Último en entrar, primero en salir)

Método en el que se eligen primero los productos más recientes.

FIFO (Primero en entrar, primero en salir)

Método en el que los productos más antiguos se lanzan primero.

FEFO (Primero en expirar, primero en salir)

Método de muestreo basado en la fecha de caducidad más temprana.

CUMP (Coste Unitario Medio Ponderado)

Método de valoración contable que calcula un coste medio para las existencias.

SGA (Sistema de Gestión de Almacenes)

Software de gestión de almacenes que organiza las existencias, las ubicaciones y la preparación de pedidos.

Elegir

Recogida de productos en el almacén para preparar un pedido.

Acciones inactivas

Existencias que no se han utilizado o vendido durante mucho tiempo.

Rotación de existencias

Frecuencia con la que los productos se renuevan o salen del almacén.

Trazabilidad

La posibilidad de hacer un seguimiento de un producto a lo largo del tiempo, desde su recepción hasta su envío.